SER FRAGANCIA DE CRISTO EN EL MUNDO


"FRAGANCIAS DE CRISTO"

SER FRAGANCIAS DE CRISTO ES ESPARCIR SU FRAGANCIAS DONDE ESTÉS
EN EL LUGAR QUE TE ENCUENTRES CASA,TRABAJO, IGLESIA ,COLEGIO ,EN FACE,
EN TU RED SOCIAL FAVORITA DANDO
TESTIMONIO DE SU PRESENCIA EN TI
¿QUIERES SER TU FRAGANCIAS DE CRISTO?

A TODOS LOS QUE NOS DEJAN ENTRAR EN SU CORAZON
MUCHA PAZ Y AMOR .GRACIAS A LOS AMIGOS POR ESTAR SIEMPRE AHI DISPUESTOS A DAR,
QUE LA PAZ Y EL AMOR DE JESUS NOS SIGA HERMANANDO Y DERRAMANDO BENDICIONES A TODOS







Esperamos ser de Bendicion a tu vida, asi como tu lo seas a nuestras vidas. Te deseamos Un Lindo Dia


sagrado corazon de jesus

lunes, 28 de marzo de 2011

Celebramos el don de Dios y renovamos el compromiso por una vida nueva


Celebramos el don de Dios y renovamos el compromiso
por una vida nueva







Objetivo: Celebramos el don de Dios en esta experiencia cuaresmal y nos 
disponemos a participar en la Pascua gloriosa de Cristo, ratificando nuestro 
compromiso por vivir a fondo el evangelio, en comunión eclesial, para contrarrestar 
la descomposición social mediante el testimonio de los valores del reino y una 
acción pastoral orgánica. 
1. INTRODUCCIÓN
Para cerrar esta semana de reflexiones, trataremos de hacer una recapitulación 
de los temas vistos durante la semana. 
En esta semana hemos comprendido que la conversión es la condición para 
recibir el Reino de Dios.  Esta conversión implica un cambio de mentalidad, de 
forma de vivir, de pensar, de actuar. Envuelve todas las dimensiones de la vida. 
Nuestra persona, la manera de actuar en la sociedad, nuestra pertenencia a la 
Iglesia y nuestra manera de hacer pastoral. Al convertirnos, no podemos seguir 
viviendo de la misma manera que antes.
Reunidos en comunidad, celebremos la fiesta de la misericordia de Dios,  en este 
clima de conversión personal, social, eclesial y pastoral, vivamos plenamente este 
momento de gratitud al Señor de la vida, que nos llama nuevamente a renovar 
nuestra manera de vivir y a promover juntos “la vida plena para todos y todas”.
2. PROCESIÓN DE ENTRADA Y PERSENTACIÓN DE SÍMBOLOS
(Se preparan previamente los símbolos utilizados durante la semana)
Lector/a: Hermanos y hermanas, para iniciar nuestra celebración, nos ponemos 
en camino, como expresión de nuestro deseo de convertirnos al Señor. Algunos de 
los participantes llevarán los símbolos, mientras hacemos el canto de entrada: 
Juntos como hermanos.
(De pie, nos colocamos alrededor de la mesa, donde se irán colocando los símbolos)
Lector/a: Observemos estos símbolos, que nos recuerdan el llamado de Dios a 
construir su Reino, siendo luz, siendo sal, agradeciendo su sacrificio de amor y 
llevando su Palabra a un mundo que sufre y necesita su mensaje.
Vamos a recordar nuestras reflexiones de esta semana.
El primer día: “Llamados a ser cada día “imagen y semejanza de Dios”.
Este día, nos colocamos bajo el juicio bondadoso de Dios como personas, como 
sujetos individuales para que, habiendo obtenido la gracia de ser hijos de Dios, 
busquemos la conversión reproduciendo la imagen de Cristo en nuestra vida.2
Colocamos en la mesa la Biblia, las monedas y la plantita verde.
Lector: Recordemos que la Biblia representa a Dios, estas monedas representan 
los bienes de la tierra y esta plantita verde representa la vida de nuestros 
hermanos, que estamos llamados a cuidar, para que sea vivida en plenitud.
Lector: El segundo día: “Llamados a construir cada día la sociedad en 
justicia y solidaridad”.
El segundo día, nos colocamos bajo el juicio bondadoso de Dios como miembros 
de una sociedad, como ciudadanos de este mundo para que, por la fuerza del 
Espíritu de Dios, busquemos la conversión colaborando con Cristo en la 
construcción de una sociedad justa y solidaria, contrarrestando la 
descomposición social, efecto del pecado.
Colocamos en la mesa el rompecabezas con el rostro de Cristo y el corazón firmado 
por las familias participantes.
Lector: Hermanos y hermanas, que este rostro de Cristo y este corazón, sean los 
signos  visibles de nuestro compromiso de actuar para contrarrestar la 
descomposición social.
Lector: El tercer día: “Llamados a edificar cada día la Iglesia como “casa y 
escuela de la comunión”.
El tercer día, nos colocamos bajo el juicio bondadoso de Dios como miembros del 
Cuerpo místico de Cristo para que, movidos por el Espíritu de Cristo y por el 
llamado urgente de la Iglesia, busquemos la conversión edificando la Iglesia local 
como “casa y escuela” de la comunión y de la participación.
Colocamos en la mesa los  recortes de sectores humanos discriminados: mujeres, 
migrantes, extranjeros, pobres, etc.
Lector: Miremos estos rostros que nos recuerdan a todos aquellos a los que 
hemos cerrado las puertas de nuestro respeto y de nuestro amor.
Lector: El cuarto día: “Llamados a realizar cada día la nueva evangelización 
mediante la conversión pastoral”.
El día de ayer, nos colocamos bajo el juicio bondadoso de Dios como discípulos 
misioneros de Cristo para que, movidos por los desafíos del momento presente, 
busquemos la conversión pastoral adecuando  nuestras opciones por una nueva 
evangelización.
Colocamos en la mesa el recipiente con sal.
Lector: Que esta sal nos recuerde siempre, la necesidad de darle el sabor de 
Cristo al mundo, que vive de espaldas a El.
3. ACTO PENITENCIAL
En esta  celebración queremos contemplar  la imagen de Cristo crucificado para 
sentir la necesidad de  reconstruir nuestra vida,  renovar nuestra esperanza y 
fortalecer nuestra amistad con Dios, que tanto nos ama. 
(Colocamos en alto un Crucifijo al centro de los demás símbolos)3
Confesemos hermanos y hermanas, nuestros pecados, para alcanzar su perdón y 
su misericordia.
Todos: Yo confieso…
Nos sentamos
4. COMPARTIMOS NUESTRA EXPERIENCIA:
Cada uno de los participantes, menciona algún aspecto, frase, o mensaje que más 
haya calado en su corazón durante la semana de reflexiones.
(Se pone al centro, junto al Crucifijo, un cirio encendido)
5. PALABRA DE DIOS: Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 
5, 8-14.
“En otro tiempo, ustedes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor. Pórtense 
como hijos de la luz, con bondad, con justicia, y según la verdad, pues ésos son los 
frutos de la luz. Busquen lo que agrada al Señor. No tomen parte en las obras de 
las tinieblas, donde no hay nada que cosechar; al contrario, denúncienlas. Sólo 
decir lo que esa gente hace a escondidas da vergüenza; pero al ser denunciado por 
la luz se vuelve claro, y lo que se ha aclarado llegará incluso a ser luz. Por eso se 
dice:
“Despierta, tú que duermes,
levántate de entre los muertos
y la luz de Cristo brillará sobre ti”.
6. PRECES
       
Lector: Padre, bueno, que has amado de tal modo al mundo que le enviaste a tu 
Hijo Primogénito para encaminarlo a la felicidad.
Todos: Ayúdanos a acoger con gozo y generosidad el mandato de Cristo de ser sal, 
luz y fermento del mundo en que vivimos, para transformarlo de acuerdo a tu 
proyecto de amor.
Lector: Tú que soñaste con una gran familia, que viviera en la fidelidad y en el 
amor.
Todos: Concédenos paciencia y tolerancia para  tratarnos con espíritu fraterno.
Lector: Tú que nos amas tanto, que deseas que forjemos juntos la unidad, la 
armonía, la solidaridad  y la comunión fraternas.
Todos: Ayúdanos a ser testigos de tu amor, en el diario compromiso con nuestros 
hermanos.  4
Lector:  Tú, que anhelas el fin de las desigualdades, injusticias, y violencias de
este mundo. 
Lector: Ayúdanos a cambiar de corazón, para construir un mundo mejor y más 
humano.
7. ORACIÓN FINAL:
Gracias, Señor, porque  nos invitas a preparar el camino de tu Pascua. 
Gracias porque has entrado a nuestra casa y nos has llamado de nuevo.
Gracias porque siempre nos das una nueva oportunidad para acercarnos a Tí.
Gracias por tu perdón que renueva nuestro corazón y nos dispone al 
compromiso. 
Ayúdanos a ser dignos de tu misericordia y aceptables ante tus ojos.
Ayúdanos a perdonar, a servir y a tratar a quienes nos rodean, como hermanos.
Ayúdanos a reconstruir esta sociedad dividida y lastimada.
Ayúdanos a renovar nuestra Iglesia, para que sea capaz de responder a los 
desafíos que el mundo le presenta.
Te lo pedimos por Jesucristo  nuestro Señor. Amén. 
Padre Nuestro…
8. SIGNO DE PAZ:  Nos damos un abrazo, como signo de nuestro deseo de 
vivir en fraternidad.

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